El palacio resultaba algo lejano cuando se estaba lejos por mucho tiempo, incluso la gente de este podía resultar agobiante. Nunca tuve demasiado tiempo para convivir con ellos, siempre por algún motivo acabo escapando y es el general quien siempre viene a mi rescate, es completamente molesto a decir verdad; que sea tan así. Nunca fui alguien digna de el, solo una copia barata de una ilusión; una muy cara. Sole y Ruki no parecían estar mal, al contrario; ellos se veían muy contentos con la vida que llevaban. Los estudios de Ruki habían aumentado y ya sabía sostener una espada para tener solo cinco años, al parecer fue el general quien le enseño en mi ausencia y Sole sigue como siempre; algo triste por no ver a sus amigos, pero le dije que aunque la vida es muy corta; a nuestro nivel no

