Luego de regresar de nuestro más que magnifico viaje por Vancouver, y estar relajados en casa solo sonriendo al recordar nuestras travesuras durante ese tiempo, recibo una llamada telefónica de parte de mi hermana Sandra diciéndome que mamá quería verme ese día, que por favor fuera a su casa, nunca dude en ir, después de todo quien resiste una invitación de su familia para compartir, pero aun así le diré a mi esposo , quizá se anime a ir , cosa más aceptada de mi parte si quería acompañarme , así que nos colocamos ropa cómoda y salimos casi inmediatamente rumbo a la casa de mi familia , al llegar ya nos esperaban y entre abrazos , besos y demostraciones de afecto oigo en un grito unísono ¡ sorpresa! Derramando parte del agua que sostenía en mi vaso de la impresión, vuelvo a escuchar ¡va

