Imaginar el horror que Nicol había vivido le provocaron tanto pesar , saber que ella había llegado a su departamento a pedir su protección y lo que encontró fue más dolor lo hicieron sentir miserable. —¡Nicol!—. La rubia rápidamente se cubrió con la bata. —¿Por qué no tocaste? —Nicol …esas marcas en tus piernas…¿te lastimaron? Ella se sentó en la cama y se abrazó a si misma, recordando lo que horas atrás había vivido. —No Esa sencilla palabra le había devuelto la tranquilidad, sintió como el aire volvió a sus pulmones . —No sabes lo que daría por haber evitado que pasaras por esa situación. —Todo se lo debo a un vagabundo que estaba cerca, el me ayudó a escapar, gracias a él no me violaron, cuando salí de ese callejón —Comenzó a relatar mirando hacia la nada— lo único que q

