Megan Martin Me toca pasar todo el día sola. Lo que está pasando con la empresa de Dereck debe ser muy grave, porque no lo he visto para nada. Eso sí, la chica de la cocina que me trae la comida se queda a acompañarme y cuando se marcha, me pregunta si necesito algo. —Estambre —me doy algo de dinero y ella frunce el ceño—. Si alguien sale a comprar lo que sea, que me traiga lana de esta marca, en n***o. Le doy la etiqueta de la última lana que he usado y se marcha. Me levanto para lavarme los dientes, ahora estoy vestida con un jean y una blusa sencilla. Me siento más limpia, fresca y me saqué el olor a Dereck. Necesitaba quitarme el olor a Dereck, porque eso me hace desearlo más. Dormir con él estuvo tan genial como mal. ¡Es el esposo de mi madre! Estoy segura de que, si le pregun

