2015 Mel caminó uno, dos, seis pasos y sintió que alguien la tomaba del brazo. Se giró pensando que Alejandro la había vuelto a buscar y se sorprendió al ver que Felicitas la llamaba agitada sosteniendo su teléfono en las manos. Sorprendida lo miró y volvió a mirar a su amiga. -¿Qué pasa? - le preguntó preocupada. Felicitas recuperó el aliento y le dijo - Lo dejaste en mi cartera, empezó a sonar con insistencia y lo atendí. Parece que es tu abuelo. - Mel se desesperó y volvió a llamar al número desde el que la habían llamado. Era un hospital. Cortó llorando y le dijo a su amiga. - Tengo que ir al hospital. ¿Tenés tu auto? - Felicitas negó con la cabeza. -Yo te llevo. -la voz de Alejandro parado detrás de ambas, aumentó el reguero de lágrimas que afloraban por sus ojos. - No,

