2015 Mel había abandonado el departamento de Alejandro con un vacío en el pecho. La noche había resultado demasiado perfecta. Ella esperaba que en realidad su deseo fuese producto de una idealización de lo que no pudo ser y sin embargo Alejandro la había colmado a tal punto de llegar a sentir que podía volver a intentarlo. Y así y todo sentía que el pasado era demasiado cruel. Al verlo a su lado sumergido en un sueño profundo, la forma en que las cosas se habían desmoronado en el pasado la llevaron a guiarse por el temor de volver a sentir algo similar y había tomado la decisión de marcharse. Una nota, impersonal, fría y falsa era todo lo que pudo ofrecerle. Enfrentó el lunes en la oficina y rápidamente pudo hacer de cuenta que ese fin de semana nada había cambiado, cuando en reali

