Fobetor observaba con atención cada movimiento de Leona. Desde el momento en que había iniciado su sueño, él había comenzado a moldearlo con sus garras en una pesadilla, aunque aún estaba en plena fase de experimentación. Tenía que ser meticuloso. Si 'cierta' persona llegaba a enterarse de que estaba utilizando sus poderes más profundos, podía ser su perdición. Fijó la vista en lo que ella escribía en su computadora y en ese instante comprendió por qué en sus recuerdos no había rastros de pesadillas: las expulsaba. Al volcarlas en un archivo, su mente las desechaba, las bloqueaba con eficiencia quirúrgica. —Interesante… Esperó a que cayera dormida y se teletransportó a su habitación. Se movía como un ladrón, o peor, como un violador serial acechando en la penumbra. Se aproximó a la cama

