Después de un breve suspiro, el superintendente empezó a hablar en voz baja. —Debo admitir que no pensé que te fuera a ser tan fácil obtener información sobre el hijo de Edward Blackmoon, pero lo lograste admirablemente. Ahora que me has entregado el reporte y teniendo en cuenta que, por un tiempo, suplantarás a la difunta sobrina de Landers… quiero recordarte que es peligroso estar cerca de los Blackmoon. Alissa asintió, manteniendo la calma mientras él continuaba. —Por eso, tendrás la ayuda de un detective especial asignado a tu caso. Para no levantar sospechas, se presentará como tu primo. Se hará llamar Dashiel Landers. El nombre cayó como un eco en la biblioteca donde se encontraban hablando. Alissa sintió un leve escalofrío. Tener a alguien cercano, bajo la fachada de un "primo"

