Oliver. La niebla y la nieve de navidad cubrían todos los espacios, el bolso colgaba de mi hombro y yo no sabía dónde ir ni a quien llamar, no sabía nada, estoy...perdido. En cuatro días es navidad y yo la pasare solo como un maldito bastardo que no debió haber nacido. Una brisa fría golpeo mi pecho haciendo que tosiera. j***r, me dará hipotermia aquí. Saque mi teléfono como pude, marque el número de Mike y al tercer tono, contesto: ― ¿Oliver? Son las dos de la mañana, ¿Que paso? ― Necesito tu ayuda. ― Claro, lo que pidas hermano. ― Necesito...un lugar donde dormir esta noche. ― Las lágrimas empezaron a salir de nuevo. ― ¿Qué pasó? Oliver, ¿Dónde estás? ¿Por qué no duermes en tu casa? ― ¿Puedes acogerme? ― Hermano, lo siento, los padres de Danielle están aquí y ocupan la habitac

