Catriel. —¿Mamita, esto está bien?. —Déjame probar. —me acerca una cuchara con la salsa que esta haciendo, me mira ansiosa para que le diga si esta rico o no—. Mm... Mmmmm Laneeee, que rico hijaaaaa. —¿De verdad?. —Si, esta exquisito, un poco picantito pero riquísimo. —Si. —festeja porque le quedó riquísimo, pero tiene el don de los dioses, yo tuve que sacar ideas de donde no venían para cocinar decente y que mi familia sea alimentada—. Papá me dijo que queria asi, medio picantito. —Que rico, me gustó mucho. —Gracias mami. —termino de acomodar las papas y el zapallo en las brazas que me gusta como queda—. Mmm, ya sé qué más hacer, van a llegar con mucha hambre. —Mucha, comen mucho. —Como unos caballos. —me da mucha risa como habla y los gestos que hace. —Trabajan duro hija, obvio

