Catriel. —Me duele mucho el cuello. —Haber, —me paro atras de él que se gira. —No Catriel, vas a terminar cansada. —Déjeme, saque las manos. —Pero que porfiada. —Me copié a alguien. —riendo vuelve a mirar a los nenes jugar en el agua, le hago masajes en su espalda que parece una piedra de lo duro que esta—. Uuuhhh Benjamin, como tiene esto. —Ahi me duele. —Tiene que aguantar un poco. —cargo mi codo y casi todo mi peso moviéndolo. —Aaajjjjj como duele. —¿Paro?. —No, sigue. —me llega a doler mi brazo porque a él le duele mas la espalda, trabaja muchísimo y su cuerpo se cansa como a todos nos pasa, pero él sigue y sigue sin importar nada, sin importar una lastimadura, un dolor, un golpe, él sigue siendo el proveedor de nuestra familia y de sus nietos, los hijos que dejó Yemai—. Ooo

