Catriel. —¿Lista?. —Si. —Agárrate de mis hombros. —No me deje caer Benjamin. —Aaaiijjj que esta mujer desconfiada. —me agarra de la cintura alzándome, riendo dejo que me suba arriba de la carreta. —Aaaggg, me da risa. —¿Comoda?. —Si, muy comoda. —me pasa a Tahiel que lo envuelvo bien en sus prendas de abrigo, el frio esta bastante fuerte—. ¿Esta seguro que puedo ir?. —¿Quién me va a prohibir a donde llevar a mi esposa o no?. —Bueno, creí que Mawunko se podría enojar. —Mawunko tiene derecho a decir cosas, pero cosas que yo le permito, no me va a venir a mandar ni decir qué hacer, menos con mi mujer. —Bueno, espero que encontremos todo lo que vamos a buscar. —Si, lo vamos a encontrar porque lo encargué y cuando fuimos con los hombres a hacer las compras el blanco me avisó que h

