HabÃa pasado media hora desde que Kim se habÃa ido y yo ya estaba sudada, y saltando sobre el pene de su amado, Scy.
Que como habÃa pasado? Fácil, no hay hombre que se me resista, lo que quiero lo tengo y estoy segura que a este hombre lo tendré a mis pies.
Después de tener un rico sexo, decidà irme. Quedamos en que seria nuestro sucio secretito, y que cada vez que el otro quisiera, nos llamarÃamos.
Quién lo dirÃa, parecÃa tan serio que llegué a creer enserio que no iba a caer, en fin todos son iguales.
Llegué a casa a las 5am, Scy me trajo, dejé que lo hiciera porque mamá no estaba, luego de despedirnos con un brutal y hambriento beso, me baje del auto y camine a mi casa.
Me duché, y acosté, me desperté muy tarde, dormà muchÃsimo. Cuando me levante tome mi celular y vaya, tenÃa muchos mensajes y llamadas perdidas, mensajes de Mi madre, de Kim, De Scy, de Dylan, y de un muy intenso Jhon.
Los mensajes de Scy me sorprendieron mucho, ya que pensé que solo serÃa un acoston porque en verdad le gustaba Kim.
Le respondà a Dylan, llamé a mi madre, y hablamos un largo rato, me avisó que vendrÃa mañana, luego llamé a Kim, me hizo miles de preguntas sobre Scy, Sobre si lo habÃa visto con alguna chica y yo como un ángel puro que soy, le dije que no.
A Jhon lo ignore, ya me tenÃa cansada, es demasiado intenso, y eso me aburre en un hombre.
Justo cuando iba a apagar el móvil, me llama. ¡Afs!
Si quiero que deje de molestarme tengo que contestarle.
-¿Alo?
-Por fin contestas, ¿Me explicas porque no me respondes los mensajes? ¿Para eso querÃas que te diera el último modelo de celular?
-Aver Jhon bajale a tu tono, apenas acabo de tomar mi móvil ¿Si? Calmate.
- No me mientas niña, escuché cuando Kim estaba hablando contigo.
- Si me estás llamando para tonterÃas, ahórratelas, literalmente aquà el niño pareces tu, no yo.
Se que di donde querÃa, porque con mis palabras le bajarÃa dies mil a su drama.
Escuché un suspiro del otro lado de la lÃnea, y dejé que se calmará.
- Tienes razón lo siento, es solo que estoy cabreado por lo de anoche, te fuiste casi desnuda a una fiesta llena de pubertos, además que...
Se quedó 5 segundos de silencio, y después.
-¿A donde estas ahorita?
- En mi casa Jhon.
Dije voltiando mis ojos, harta de esta situación.
- No te creo, voy a averiguarlo.
- No espera yo...
Y corto la llamada.
Jhon era un hombre exquisito pero muy impulsivo, supongo que por tener sexo ya se creÃa mi estúpido dueño, y es hora que lo ponga en su lugar antes de que me ocasione problemas.
Supongo que nada puede ser perfecto.
Después de ducharme decidà sentarme en el sofá a ver una peli mientras comÃa una pizza que habia preparado.
Aún no habÃa comenzado la peli cuando ya estaban tocando mi puerta.
¡Afs!
- Voy- dije levantándome molesta y con mucha pereza
Y cuando abro, Jhon.
Extremadamente exquisito, con ropa casual, pero luciendo imponente, oliendo rico y..
-¿Que haces aquà Jhon?
-Vine a verte niña
-No Jhon, que te pasa, te arriesgas demasiado, ¿ Y si estuviera mi mamá? ¿Tienes idea del problema que nos causas a ambos?
- Se que no está, oà a Kim decirlo.
- Igual Jhon, ¿y si te ve alguien? Quedamos en que solo nos verÃamos en lugares discretos.
- Tranquila niña
Nisiquiera lo pensó dos veces y se adentro a mi casa.
- Estas haciendo las cosas malas Jhon, porfavor vete, después nos vemos.
-¿Porque no quieres verme?
Hay no, que patético.
- Si quiero verte Jhon, pero estás poniéndonos en riesgo a ambos.
- ¿Porque no haz ido al departamento que te obsequie?
Me pregunta, ignorando lo que le dije.
-No eh tenido tiempo.
-¿Es eso, o acaso no te gustó? Dime.
Este ya parecÃa una mujer embarazada y con problemas maritales.
- ¿Porque piensas eso? Por supuesto que me gustó.
- ¿Porque aun no te as mudado? Vives todo el tiempo quejándote de este cuchitril, te doy un departamento y sigues aquÃ, quién te entiende.
Me molestaron muchÃsimo sus palabras, porque aunque si es un cuchitril, es la casa de mi madre y el no es nadie para insultarla.
- Tienes razón, debió no gustarme tanto para seguir aquà aún.
Con mis palabras buscaba que se enojará y se fuera, pero al parecer hice lo contrario, porque me sorprendieron mucho sus palabras cuando dijo.
- ¿Y que es lo que quieres entonces? ¿Uno más grande? ¿Una mansión?
Dice acercándose a mÃ, y dejándome muda porque no sabÃa si lo que decÃa era jugando o de verdad hablaba enserio.
No creo que lo haiga dicho enserio, porque para que fuera asà tendrÃa que aver más que una simple aventura, no regalas una mansión a cualquier jueguito, además Jhon siempre me a dejado claro que lo nuestro es una simple aventura y que ama mucho a su esposa, y yo pues feliz, porque mientras me llene de regalos yo contenta.
- Ya Jhon, no estoy para tus juegos, porfavor vete, necesito descansar para ir mañana a clases.
- ¿Y quien te dice que estoy jugando?
Lo miré fijamente, esperando que su mirada me mostrara indicios de que estaba fingiendo y nada.
- Dime, ¿Acaso no quieres que te dé lo que una reina se merece? ¿No quieres una mansión?¿Joyas? ¿Autos? ¿No quieres que te saque de esta pobreza?
No sabÃa que responder, no sabÃa que tipo de oferta me estába haciendo.
- De que hablas Jhon, se más directo.
- PÃdeme lo que quieras, PÃdeme lo que desees niña.
Dice esto acercándose a mà con rapidez y besando mi cuello.
- Tú actitud está muy extraña Jhon, explicame que te pasa.
- ¿Que pasa niña? Pasa que ya no aguanto más, ayer me di cuenta que de pensar que alguien más te vea me vuelvo loco, no me puedo imaginar que alguien te toque, nisiquiera que te mire, y cuando me dijiste que no tenÃa el derecho de reclamarte casi me volvà loco, por eso quiero hacerte una oferta. Quiero que seas solamente mÃa, total y exclusivamente para mÃ, con la condición de darte todo lo que me pidas, te pondré el mundo a tus pies si quieres, pero debes ser solamente para mÃ.
Sus palabras me dejaron demasiado sorprendida, no sabÃa que decir, tenÃa tantas cosas en que pensar, si bien era cierto que era lo que tanto anhelaba. Pero tendrÃa que calcular muy bien los pasos que darÃa, porque se que en el momento que mi madre se entere de todo esto se le romperá el corazón, y me odiarÃa a mi misma por siempre. Además está Kim, no me gustarÃa que se enterará de lo que tengo con su papá, le debo mucho y tan bien le quiero. TendrÃa que analizar bien mis movimientos.
- ¿Y si tú familia se entera?
Solo querÃa darme cuenta de cuán lejos estarÃa dispuesto él de llegar por mÃ.
-Ya no me importa si se enteran, solo quiero estar contigo- dijo para acercarse a mi.
- Me confundes Jhon, hace pocos dÃas me volviste a recordar que jamás dejarÃas a tu familia "por una simple aventura", y ahora vienes a mi casa hacerme estas propuestas.
-No tienes que confundirte pequeña, solo piensa bien tú respuesta, quiero darte todo, quiero que seas mi reina.
Dicho eso, que tanto me gustó. Nos besamos muy apasionadamente, fue dejándome besos húmedos por todo mi cuello, para luego pasar a todas las partes de mi cuerpo, mis pezones, vi vientre, mis piernas, y al final mi v****a, y ahà entré lamidas y chupadas me hizo venir con un glorioso oral en la sala de mi casa.
Estábamos en nuestra burbuja nuevamente, luego de follar en la sala, en la cocina, en el baño, ahora estábamos en mi cama, yo montándolo como a él siempre le gustaba.
- Ahhhh. Papi que rico- digo demasiado exitada
- ¿Te gusta bebé?
- Ohhu si papi, si si si.
A este hombre le encantaba que me portará como toda una perra en celo, y yo encantada de complacerlo.
- Más duro.. Ahhh asÃ, Diosss que rico.
Estaba a punto reventarme los labios, ya no aguantaba más y estoy segura que el tampoco pues ya sentÃa su pene palpitar dentro de mi.
- Correte para tu papi bebé.
Y asà fue como tuvo otro delicioso orgasmo, pero como dicen por ahÃ... Lo bueno dura poco.
-Rubi.. mÃrame.
Nos vimos por unos segundos, cansados, sudados y extasiados, respirando con dificultad. TenÃa unos ojos espectaculares, tan misteriosos, azules como la...
- Te amo.
Y asà fue como quedé en shock. No no no no.
- ¿Que?
Me levanté como si me acabarán de decir que el mundo se iba a explotar.
¿Y como no? Si mi SUGAR DADDY me acaba de decir que me ama, yo no querÃa esto, mil veces me advirtió que no me enamorará de él, que el tenÃa su vida hecha y que solo éramos un polvo. Yo estaba muy tranquila porque estaba segura que jamás me pasarÃa algo asà a mÃ, tengo mis prioridades claras. Pero parece que al caballero se les olvidaron las suyas.
- Lo siento RubÃ, en verdad lo siento, no sé cómo paso, ni cuando fue que se me salió de las manos, lo que se es que ya no puedo ocultarlo más, me enamoré RubÃ, me enamoré como un tonto adolescente.
- No puedes decirme esto Jhon, tú tienes tú familia, eres el papá de mi mejor amiga. No puedes simplemente decirme todo esto asà sin más.
- ¿Ahora sà te importa que sea el papá de tu mejor amiga?, dime ¿Y Cuando tenÃas mi pene en tu garganta? ¿O cuando te tenÃa en cuatro patas? Ah pero cuando te daba regalos caros no te importaba ¿Ahora sÃ?
- Ahà era completamente diferentes por dios, tenÃamos un acuerdo, además fuiste tu quien me dijo que no me confundiera, que jamás abrÃa nada más que sexo entre tú y yo.
- ¿ Y CREES QUE NO LO EH PENSADO? CLARO QUE SI MALDICIÓN, NISIQUIERA SE COMO PASO, COMO ME PUDO PASAR A MI. APENAS ERES UNA NIÑA, PODRIAS SER MI HIJA, PAREZCO UN JODIDO NIÑO.
Estaba bastante alterado, y decidà calmarlo para que habláramos mejor.
-Jhon tranquilo ¿Si?, es decir, lo que me dices es muy serio, tienes que pensar bien las cosas y darme oportunidad a mi para pensar, no hagamos todo tan precipitado, acuérdate que yo vivo con mi madre y si se entera de esto la destrozarÃa, mejor pensemos bien antes de hacer cualquier cosa.
Luego de como 10 segundos de mirarme fijamente, dió un fuerte suspiro y me dijo.
- Tienes razón, solo piensa bien, no me dejes, te necesito, quiero todo contigo, te quiero dar todo, quiero ofrecerte lo mejor, dame es oportunidad, no me importan las consecuencias. Piénsalo bien
Me da un beso y se va.