28

601 Words

La hora de la cena se acercaba y yo estaba muy nerviosa. Vestí a mi hijo primero para luego hacerlo yo. Un poco de maquillaje que casi ni se notaba, y un vestido largo y suelto con un par de sandalias fue mi atuendo. Andy había quedado de venirnos a recoger a la cabaña, esperé por un par de minutos hasta que al fin apareció. Quise reprocharle, pero no, este era mi día especial y él se había esforzado por complacerme, no podía estar molesta por algo tan insignificante. —¿Están listos? —preguntó, dándome una ligera mirada de pie a cabeza. —Sí, respondí con una sonrisa que él ignoró y dirigió su atención a nuestro hijo. —¡Pequeño, estás precioso! Y mira, estamos vestidos de la misma manera. —comentó, brindándole una tierna sonrisa. Yo volteé a verlos a ambos y sí, en efecto, los dos ve

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD