SIDNEY En un sueño, cae nieve y me besa. No de la manera en que alguien jamás me ha besado. Usa su lengua como arma, asaltando mi boca hasta que no puedo mantenerme en pie sin que su brazo me sostenga firmemente contra su cintura. En otro, estamos en un granero. Me empuja sobre las pacas de heno y coloca su cuerpo sobre el mío, murmurando las cosas más sucias que he escuchado. Lo más loco es que no me ofendo, ni un poquito. Cada palabra que sale de su boca hace que mi centro se agite más rápido. Luego está el último. Su lengua recorre mi escote, luego pasa por mi ombligo y llega a mi zona más privada. Agarro su cabello castaño y lo acerco más a mi cuerpo. Un terremoto de adrenalina aniquila todo mi ser. Me despierto sudando, temblando y horrorizada de estar soñando con mi grosero jefe q

