FABIAN —Tío Fabian —dice Chloe, con un brillo en los ojos que me dice todo sobre la travesura que está a punto de intentar. —¿Sí? —respondo, alargando la sílaba con incertidumbre. —¿Cuál es tu dulce favorito? —pregunta con una sonrisa dulce. Dudo, torciendo la boca en una mueca. No estoy muy seguro de cómo responder a eso. Soy más de lo salado, prefiero las papas fritas y las galletas saladas antes que cualquier chocolate. Y tampoco puedo imaginar hacia dónde va con esta pregunta. Sea lo que sea, sé que no será nada bueno. —Me gusta el chocolate amargo —digo—. Ya sabes, el realmente amargo. Como del noventa y nueve por ciento de cacao. Chloe pone una cara de absoluto disgusto, saca la lengua horrorizada. —¡Puaj! —dice, apretando los ojos con fuerza mientras se lo imagina—. ¡Eso es a

