STELLA Estoy tan cansada. Anoche nos quedamos dormidos en el sofá viendo ¡Qué banquete! y, como estábamos demasiado despiertos para irnos a la cama de verdad cuando volvimos a abrir los ojos como a la una de la mañana, nos quedamos despiertos hasta casi el amanecer cogiendo. Sin arrepentimientos. Ver a Dominic de rodillas mientras yo estaba sentada con las piernas bien abiertas fue una visión que nunca voy a olvidar. Es una que quiero repetir muchas, muchas veces. Pero ya no soy una adolescente y perdí la resistencia para pasar varias noches en vela hace mucho tiempo. Dejé a Dominic en la cama, adormilado. Protestó cuando me levanté, pero volvió a darse la vuelta y a quedarse dormido antes de que yo saliera de la habitación. No es que quisiera levantarme, exactamente, pero necesitaba

