RITCHIE Tengo la boca con sabor a cerveza rancia y cigarrillos. Me dejo caer fuera de la cama con un gemido y voy tambaleándome hacia la ventana. La cabeza todavía me da vueltas por todas las malas decisiones que tomé anoche. Ya no hay vuelta atrás. Me divertí, y eso es lo que importa. Empujo las cortinas opacas y entrecierro los ojos cuando la luz inunda la habitación. Después de un momento, los abro y observo el sol hundiéndose hacia el horizonte. Es más tarde de lo que pensaba. Debería haberme levantado hace horas. Aunque, si lo hubiera hecho, habría tenido que ver la mirada de decepción en los ojos de Cassy cuando bajara las escaleras a por una taza de café. Estaría ahí, en la cocina, mirándome como si fuera un cachorro herido. Odio decepcionarla, pero ya es lo habitual en mi vid

