MARIEH —Buenas noches, cariño —digo con una sonrisa, tratando de no dejar que el bostezo de Chloe o los diminutos ronquidos de Ava me den demasiado sueño también. He tenido un día de locos, pero productivo. Y mi entrevista fue un éxito total. Sin presumir, pero el entrevistador y yo conectamos muy bien, y llevarse bien desde el principio es el primer paso para conseguir lo que uno quiere de una situación. Si sabes ser encantadora, puedes llegar muy lejos. Pero como pasé la tarde fuera, no llegué a casa hasta casi las cuatro de la tarde, momento en el que las niñas ya necesitaban su cena, su baño y su cama. Sorprendentemente, Fabian no se había encerrado en su habitación, lo cual fue un cambio agradable y un alivio bienvenido. Aunque supongo que era demasiado esperar que además hubiera p

