FABIAN La desventaja de vivir en casi seiscientos metros cuadrados es la cantidad de espacio que tienen los niños para esconderse. No es un problema que jamás hubiera esperado, pero que está resultando ser más complicado de lo que jamás podría haber imaginado. No ayuda que todos los dormitorios sean en suite, además de un baño extra para invitados en la sala. Los niños podrían estar en cualquier parte. Marieh y yo nos separamos. Ella toma el dormitorio de invitados a la izquierda y yo el de la derecha. Nos miramos antes de entrar en las habitaciones. Abro la puerta con cuidado y asomo la cabeza. Esta es la habitación que asigné a los niños anoche. Me sorprende ver que en realidad no está tan desordenada. No han hecho la cama, pero supongo que eso se puede perdonar. Las tres maletas está

