Luego del largo recorrido en el que nadie parecía querer decir una palabra porque seguramente todos estaban tan abrumados como ella. Si todos habían vivido secuencias parecidas, estaban juntos en la confusión. Al llegar al hormiguero, fueron recibidos por el equipo médico, tal como recordaba y la llenaba de ira y tristeza: ellos también habían jugado con su mente haciéndola incapaz de distinguir cuál era la verdad y cuál no. Pero al parecer el único que estaba en la misma posición era el capitán Kang, porque por más que Darat intentó encontrar al Sargento Garren entre los combatientes, no lo encontró. Ni a la doctora Lysa entre el cuerpo médico. —¿Tienes algún dolor o malestar? — le preguntó la enfermera Mila. —Solo emocional, no es nada grave — miró sobre su hombro continuado con la

