—Esa, sin duda, ha sido la interacción más rara y bizarra que he tenido jamás — digo bajo cuando llego al mostrador. Lucas me mira y parece tenso. —¿Te han dicho o hecho algo? — pregunta con seriedad. Extrañada por su actitud, me dejo caer en un taburete y le observo de manera inquisitiva mientras acomodo mi coleta y cruzo mis piernas. Este pequeño metiche debe saber algo que yo ignoro. —No. Parecen tipos geniales. Tal vez me una a ellos más tarde para alabar al diablo y cortar mis venas en un sacrificio divino — bromeo, tratando de quitar aquella tensión que parece rondar alrededor de mi amigo, pero empeorandolo aún más al hacerle palidecer. Niega. —No vuelvas a acercarte a ellos, Valerie. Esos tipos no son conocidos por su buen genio y maravillosa personalidad — suelta tan rápido y b

