Me relajo durante unas horas y utilizo este momento para aislarme del mundo. Por casi una hora, no pienso en nada. Ni en Adele. Ni en mis padres. Ni en Balthazar. Solo floto y le permito a mis músculos descansar y relajarse. Al llegar las dos de la madrugada, por fin salgo y voy a la habitación principal a darme una ducha antes de irme a dormir. ** —Valerie, Abby ha dejado tu almuerzo en la cocina — menciona Lucas, mientras teclea unos botones de la caja registradora con mucha concentración —. Puedes tomar tu descanso ahora, te cubriré hasta que termines. Un suspiro de alivio escapa de mis labios al escucharle decir aquello y rápidamente me alejo de la barra para adentrarme en la cocina, dejándome caer en una silla frente a la única mesa que no se encuentran utilizando para cocinar. —

