Un nuevo día llegó y con él la preocupación de Nick. Él no sabía cómo se debía mover en ese momento, pero estaba seguro que llegaría hasta Lucrecia. Él estaba solo en la cama. Intentó buscar a Grettel con la mirada, pero ella no estaba, así que bajó las escaleras y la encontró al lado de un gran ramo de flores. Ella lo miró y de inmediato se avergonzó. —Me parece una falta de respeto por parte de ese señor. —¿Qué señor? —El señor Godoy. Él, para no decir algo estúpido que ella no pudiera entender, mejor decidió hacer silenció y seguir su camino al gimnasio de la casa. Allí comenzó con los ejercicios tratando de liberar la irá. Una hora después Grettel se presentó algo angustiada por la reacción que hizo momentos atrás. —¿Estás celoso? —No puedo estarlo. No entiendo la forma en la

