A los pocos días de Grettel viajar a Italia, le informaron a Gregorio y él se enojó mucho. Le parecía molesto que ella siempre hiciera lo que le pareciera y violara las reglas sin importar que su padre estuviera de por medio. —¡Buenos días, señor Brown! —lo recibió Rosalía. La asistente presidencial y quien ha estado enamorada de él desde el primer día. —Necesito que me entregues una constancia de administración y quiero que me detalles todo sobre el crecimiento de la empresa, lo espero en mi oficina. Ella lo observó caminar y enseguida se mordió los labios. ¿Cómo no la notó? Siempre ha tratado de llamar su atención de alguna manera y simplemente parece imposible. Ella recogió todos los documentos que le había pedido y después de acomodar sus atributos y darle color a sus labios, caminó

