Capítulo 4

2169 Words
Hacia una semana que no había vuelto a ver a Dante, extrañamente lo echaba de menos, me estaba acostumbrando a tenerlo revoloteando como una mosca al menos una vez al día. Ese sentimiento en mi pecho al pensar en él, no me agradaba, ni el estúpido revuelo en mi estómago. Tan sumida estaba en mis pensamientos que no me di cuenta de que había dejado de hacer caso a mis amigos, reaccioné cuando un trozo de pan me dio en la cabeza – Lea, te estoy hablando–dijo Emma mirándome con enfado – Perdón me perdí en mis pensamientos, ¿Qué decías?–coloqué mi mejor sonrisa, ella solo suspiró – Digo, que pronto llegara Luka y traerá a su mejor amigo–noté cierto tono de nerviosismo – Yo sigo sin creer, que no nos lo hayas querido presentar en estos dos meses que llevas con él– – Cam tiene razón, ¿acaso te avergonzamos?–preguntó Peter con dramatismo haciendo que riera por lo bajo – No es eso, es que quería que todo fuera bien antes de presentarlo, no quería ilusionarme y que quedara en nada– – Tranquila, te entendemos, te perdonamos solo con una condición, ¿su amigo es guapo?–cuestionó Peter haciendo que todas riéramos – Es muy guapo, pero no es para ti cariño, lo siento, pero le encantan las mujeres– – Oh, bueno entonces se lo podemos ceder a Lea, está en sequía desde al menos 6 meses–me ruborice ante esas palabras, miré a la mesa de al lado, dos chicos se nos quedaron mirando con curiosidad, en especial a mí – Oye, no divulgues mis intimidades a los 4 vientos, no estoy en sequía, solo no tengo ganas de estar con nadie, además Cam también tiene sequía– – Eso es mentira–dijo frunciendo el ceño a lo que yo sonreí con malicia – ¿Te confesaste ya a mi hermano?–pregunté con un tono burlón – N… No, bueno, es complicado–murmuró sonrojada hasta las orejas haciendo que todos riéramos – No es complicado, quedas con él, en cuanto lo veas te tiras a sus brazos, y lo besas hasta dejarlo sin aliento– – Qué fácil es decirlo, ya te veré cuando quieras confesarte–dijo mirándome con los ojos entrecerrados – No me verás en esa situación, porque pienso quedarme soltera para la eternidad–le guiñé un ojo de forma juguetona – Entonces creo que debiste acostarte con Giacometti–miré a Peter sorprendida por sus palabras – ¿Qué demonios…? no iba a acostarme con un desconocido que prácticamente me secuestro, además, ¿Por qué diablos hablamos de ese idiota?–pregunté frunciendo el ceño mirándolo mal – Ya que hablaron de él, Luka es su mejor amigo y están a punto de llegar– hablo rápidamente con los ojos cerrados, me atragante con el agua, miré totalmente atónita a Emma, solo rehuía mi mirada – ¿Es una broma?– – Lo siento, pero no, debí decírtelo antes, pero no sabía cómo–suspiré negando con la cabeza – Está bien, no importa, intentaré no cruzar palabras con él y no pasara nada–dije intentando convencerme de que no pasaría nada, pero lo daba por casi imposible – Oh, ahí está–se levantó rápidamente y fue hacia la entrada, respiré hondo con los ojos cerrados esperaba que él no se comportara como de costumbre – ¿Podrás aguantar?–preguntó Cam mirándome preocupada – Eso creo…– – Bien los presento, chicos, este es Luka–me levanté dándome la vuelta el chico era guapo, cabello n***o, ojos verdes, alto, con buen porte – Encantado de conocerlos al fin– – El placer es nuestro, yo soy Peter–dijo dándole un apretón de manos – Yo soy Camille, pero mejor dime Cam– – Y por descarte, soy Lea–comenté sonriendo dándole un beso en la mejilla al igual que Cam – Realmente os conozco a todos, Emma me ha mostrado muchas fotos–todos reímos ante el comentario– Pero a ti… Te conozco por Dante–dijo mirándome, paré de reír sintiendo un cosquilleo en mi estómago ante esas palabras – ¿Habla de mí?– – Por supuesto… A todas horas, pero no le digas que te conté esto o me matara–ambos reímos, entonces se escuchó el tintineo de una campana, miré hacia la puerta, nuestros ojos se encontraron, aquel cosquilleo aumentó expandiéndose por todo mi cuerpo, a cada paso que él se acercaba, sentía como mis nervios aumentaban y mis piernas temblaban – Siento la tardanza, me entretuve con una llamada, encantado, soy Dante–dijo al llegar a nosotros, sin despegar la mirada de mí, los chicos volvieron a presentarse y entonces nos sentamos todos a comer Por conspiración de mis amigos, el término sentado a mi lado, intentaba prestar atención a la conversación aunque más bien parecía un interrogatorio por parte de los chicos hacia el pobre de Luka, pero no podía concentrarme mucho, Dante no paraba de acariciar mi rodilla de forma “Accidental”, aquello me ponía nerviosa, podía sentir un cosquilleo en la zona afectada, en uno de sus roces agarré su muñeca con fuerza, con disimulo me acerqué con una sonrisa fingida – Vuelves a tocarme y te corto la mano–susurré pellizcándolo – ¿No has tardado un poco en reaccionar?–preguntó colocando una sonrisa coqueta– Admite que te estaba gustando– – Lo único que me gustaría es darte tal bofetada que te mandaría a Italia en un vuelo privado–lejos de enfadarse, el muy idiota comenzó a reírse llamando la atención de los demás – ¿Ocurre algo?– – No, claro que no Emma, Lea me ha hecho recordar algo muy gracioso– – ¿El qué?–cuestionó Peter mirándonos con curiosidad – El día que se puso celosa–al escuchar esas palabras escupí lo que estaba bebiendo – Lo siento…–me disculpe limpiando la mesa, me giré mirándolo con el ceño fruncido– ¿Cuándo me puse celosa?– – En dos ocasiones, ¿ya no te acuerdas?–preguntó pasando su brazo por el respaldo de mi silla, entrecerré los ojos, respiré hondo intentando controlar mis enormes ganas de estrangularlo – Nunca, me he puesto celosa, no tienes tal honor. Y ahora si me disculpáis iré al servicio–me levanté sintiendo todas las miradas en mí, prácticamente corrí hacia el baño. Una vez dentro, me miraba al espejo, tenía mis mejillas un poco ruborizadas, coloqué mis manos en estas sintiéndolas calientes, suspiré apoyando mis manos en el lavamanos, ¿Cómo se le ocurría decir semejante idiotez?, la puerta del baño fue abierta, de forma instintiva miré atreves del espejo, mis ojos se agrandaron de la sorpresa, me giré mirándolo incrédula – ¿Tú eres consciente de que es el baño de mujeres, verdad?–pregunté girándome mirándolo con los brazos cruzados – Soy totalmente consciente…– – Bueno si lo eres, sal de aquí–exigí señalando la salida, él solo sonrió acercándose a mí hasta arrinconarme contra el lavamanos, acercó su rostro peligrosamente al mío, por un segundo creí que me besaría, pero se desvió hacia mi cuello, sentí la punta de su nariz rozar con mi piel causándome un pequeño estremecimiento – ¿Te cuento un secreto?–susurró contra mi oído con voz ronca, asentí mordiendo mi labio inferior– Desde que te conocí me muero de ganas de hacer algo…– – ¿Qué cosa…?–pregunté mirándole a los ojos quedando cautiva en ellos, acercó su nariz a la mía comenzando a jugar con ella, sus manos se posaron en mi cintura, yo deslicé las mías por su pecho hasta rodear su cuello, nuestros labios se rozaron causándome un estremecimiento, estábamos a punto de unirlos, cuando unas risas estridentes nos hizo separar, miramos hacia la puerta viendo como esta se abría de forma lenta. Rápidamente me agarró por la mano metiéndonos en unos de los cubículos, en silencio pegados el uno al otro, escuchamos a dos mujeres hablar y reír de forma escandalosa. No prestaba atención a ni una sola palabra de lo que decían, estaba absorta mirando esos ojos azules y disfrutando de sus caricias en mi rostro. – Siempre hay algo o alguien… Que impide que logre besarte–susurró en mi oído – Quizás es una señal para que dejes de intentarlo–dije también en un susurro sonriendo a lo que él negó – No voy a detenerme hasta probar estos labios–me estremecía al sentir sus dedos en estos – Deberíamos salir… Ya se han ido–me alejé todo lo que podía dentro del espacio tan reducido en el que estábamos Con cuidado de no ser vistos, salimos del servicio al volver a la mesa, todos nos miraron con curiosidad con un dejé de picardía en sus miradas, desvíe la mirada un tanto incómoda, por suerte nadie comentó nada – Oh, Lea ya que has vuelto, Luka se nos unirá al viaje–dijo Emma contenta a lo que sonreí – Me parece estupendo– – ¿Qué viaje?–preguntó Dante mirándonos con curiosidad – Oh, es que nosotros 4 elegimos estas fechas más o menos para irnos de vacaciones, suele haber mucha menos gente, el año pasado fuimos a esquiar, así que este año toca playa–comentó Cam – Habíamos pensado en Miami, pero no nos decidimos por un hotel–dijo Peter haciéndome recordar la enorme lista de hoteles que nos había gustado – Bueno, por eso no tendréis que preocuparos, yo tengo una casa allí, los billetes de avión tampoco son problema, os presto mi avión privado–todos le miramos sorprendidos por sus palabras – ¿Hablas en serio?–preguntó Emma incrédula – Claro que sí, eres la novia de mi mejor amigo, por lo tanto, eres mi amiga y tus amigos también– – Gracias–dijo con una gran sonrisa, vi como Dante rodaba los ojos, pero aun así sonrió – No me las des, lo hago con mucho gusto– – Igualmente gracias…–volvió a repetir – ¿Por qué no nos acompañas también al viaje?–me tensé al escuchar esa pregunta salir de la boca de mí tan adorado mejor amigo – Claro, porque no…–miré a Dante, me miraba como si esperase mi reacción Ellos siguieron hablando del viaje, pero mi mente se había alejado por completo, ¿un viaje con Dante?, había tantas cosas que podían salir mal, tantas discusiones que podíamos tener o roces de otro tipo, lo cual me ponía más nerviosa con solo pensarlo. – Chicos, este año no podré ir al viaje–dije llamando la atención de todos – ¿Por qué no?–preguntó Peter frunciendo el ceño – Es que llevo días pensando en no ir este año, mi madre lleva insistiéndome en que quiere verme, además tengo algunos arreglos que hacer en casa… Ya sabéis, hacer cosas que llevo diciendo que haré y nunca hago por falta de tiempo–podía ver en sus ojos que no me creían, pero en el fondo era lo mejor, sobre todo para la relación de Emma – Bueno, falta una semana para que viajemos, piénsalo–asentí ante las palabras de Camille, siguieron hablando, pero esta vez sin el entusiasmo de antes cosa que me hizo sentir mal, también podía sentir su mirada penetrante en mí, pero me negaba a mirarlo. La comida finalmente terminó, los chicos se habían ido, Peter tenía turno en el hospital, Cam iba a ver a su familia y Emma se fue con Luka, dejándome sola con Dante – Será mejor que también me vaya–dije incómoda, ya que no hablaba, solo me miraba – No quieres ir porque voy yo, ¿cierto?–me giré sobre mis talones mirándolo – No todo lo que hago o digo, gira a tu alrededor– – ¿Entonces por qué no quieres ir?–cuestionó a lo que suspire – Ya dije por qué, no voy a repetirlo de nuevo– – Casualmente recordaste que querías quedarte cuando me invitaron a ir, ¿No lo ves raro?–volví a suspirar sabiendo que él no iba a dejarlo pasar – Tienes razón, no quiero ir porque vas tú–por un segundo jure ver algo de tristeza en sus ojos, eso me hizo sentir mal – ¿Miedo de que pueda pasar algo entre nosotros?–preguntó con una sonrisa coqueta a lo que rodé los ojos – Eso solo pasara en tus sueños, pero seamos sinceros desde que nos conocimos no podemos pasar ni 5 minutos sin terminar discutiendo… Y la verdad no quiero que eso termine afectado a la relación de nuestros amigos–ambos nos quedamos en silencio mirándonos – Entonces hagamos una tregua…   
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD