Finalmente, habíamos vuelto al hotel, Dante solo se despidió de su abuela la cual había vuelto a repetirle sobre aquella chica que le menciono, también de Arabella, la cual se colgó a su cuello dándole besos en la mejilla, ante eso solo me quedo aguantarme las ganas de alejarla y ponerla en su sitio. Al entrar en la habitación dejó su americana encima de uno de los sofás, fue hacia el mini bar, sirviéndose una copa de Whiskey, salió al balcón a bebérselo apoyado en la barandilla. – ¿Todo bien?–pregunté saliendo descalza – Todo bien…–se dio la vuelta, camino hacia uno de los sillones sentándose– Debo darte las gracias– – ¿Por qué?–cuestioné sentándome en sus piernas – Por estar a mi lado en todo momento, no hubiera podido aguantar mucho sin ti–sonreí jugando con los botones de su cami

