Capitulo 17 - La Visita

969 Words
Capítulo 17 La Visita Mia. La Visita. A la mañana siguiente nos habíamos levantado temprano, yo estaba algo ansiosa e iba de un lado a otro en todo el apartamento y Angel solo me miraba como si quisiera explotarse de la risa por mi actitud. Y yo quería matarlo por ponerme en esta situación. El teléfono suena y lo tomo yo a ver si me calmo hablando con quien sea que esté llamando. —¿Bueno? —Hija, Buenos días —escuchar esa voz me pone peor de lo que estaba, es mi papá. —¿Qué pasa? —Solo quiero saber cómo estás. —Estaba bien hasta que llamaste. —respondo con sequedad y Angel me mira con curiosidad y le hago señas de que es mi papá. —Hija, no seas tan dura conmigo por… —¿Papá, estoy ocupada ahora sí? Bye. Le corto la llamada, no estoy en condiciones de hablar con el ahora y menos desde la última vez que nos vimos. —¿Estás bien? —me pregunta Angel. —Sí, estoy bien. Horas más tarde… En estas horas sucedieron cosas y ahora estamos Karina y yo en el aeropuerto esperando a Isabel. ¿Qué cosas? Pues, tanto mi mamá como Eddy y Angel trabajan en el mismo lugar, tuvieron una reunión de emergencia y mi no me quedo de otra que venir. —¿Cómo sabremos quien es Isabel, traerá algún cartel o qué? —me pregunta Karina. —Angel me mostró una foto de como venía vestida, espero que eso nos ayude. Le muestro la foto y ya casi es hora de que llegue el avión, así que vamos a la cafetería a tomar algo en los minutos que restan. —¿Te sientes bien con esto? —me pregunta luego de darle un sorbo a su bebida. —No te voy a negar que no estoy muy contenta con esto, pero creo que me dijiste que debo conocer a las personas antes de juzgarlas —le digo. —Es que soy muy sabia. —Lo eres. Minutos más tarde vemos que están saliendo personas y de lejos diviso a Isabel, la ropa que tiene es algo llamativa y las miles de mátelas que trae también. —¿Vamos? —Vamos. Cuando nos acercamos a ella está despaldas y dudo en tocarla para que voltee, pero al fin lo hago. —¿Isabel? —Sí, tú debes de ser Mia. —me responde con sorprendente amabilidad. —Sí, así es y ella es mi mejor amiga, Karina. —Mucho gusto. —¿Y Asher? —me pregunta. —Tuvo un imprevisto en el trabajo y no pudo venir a recogerte. —Ah vale, mejor, así nos conocemos mejor sin que él intervenga —me dice con una sonrisa. —Bien, bueno vámonos. Le pedimos ayuda a unos de los empleados para que nos suba las maletas en el auto de Karina y cuando terminamos, Isabel le da una bonita propina al chico y luego nos vamos. Llegamos a casa de mi mamá e instalo a Isabel en la que es mi habitación, es la segunda más grande y creo que ella necesita espacio. —Bueno, esta será tu habitación, espero que te sientas cómoda. Karina y yo estaremos abajo, si necesitas algo me dices. —Está bien gracias. Bajamos y vamos a la cocina a ver que podemos hacer de comer. Llamo a Angel para decirle que ya estamos en la casa, pero no responde, asumo que aún está en la reunión, por lo que opto por enviarle un mensaje. —¿Qué te ha parecido hasta ahora? —me pregunta Karina. —Bien, la verdad es que es muy diferente a lo que me había imaginado. —Genial. Yo tengo que irme, estaba haciendo algo cuando me llamaste y debo ir a terminar de hacerlo. —me dice. —Por eso te amo tanto, eres la mejor. —Lo sé y yo también te amo mucho. Bueno, adiós te dejo que la visita y de verdad espero que se lleven bien, parece buena chica. —Adiós. Una hora más tarde Angel me avisa que ya ha acabado la reunión y que casi están viniendo para acá. Genial, subo a decirle a Isabel si me acompaña hacerla cena y así charlamos un poco. Cuando voy llegando a la habitación escucho como si está discutiendo con alguien por teléfono. —Vine a pasarme unos días fuera porque no soportaba la situación en casa y creo que soy bastante mayor como para estar diciendo lo que hago con mi vida, mamá. Que no ven que lo que hacen tú y papá me lastima. No quieren que me vaya de casa, pero tampoco hacen algo para que quiera quedarme con ustedes. Sabes que, adiós. Me quedo quieta un momento y luego entro y le pregunto si está bien. —¿Escuchaste todo verdad? —Solo algo. ¿Problemas familiares? —Ufff, sí. Es difícil lidiar con mis padres. Parece que les molesta que yo siquiera superarme y lograr lo que ellos no pudieron. ¿No debería ser, al revés, que me dieran su apoyo en lugar de negármelo? —Nadie entiende a los padres, yo tengo uno que ni me quiere. —Pero estoy segura de que tu mamá sí. —Sí, tengo mucha suerte de tenerla. —Yo no les importo a ninguno de los dos. Pero bueno, ya no hablemos de eso, vine aquí a dejar de pensar en todo lo que dejé en Boston. —Vale, yo venía a decirte si querías hacer la cena conmigo, ya Angel, Eddy y mi mamá vienen en camino. —Vale está bien, ¿Qué haremos? —¿Te gusta la pasta? Creo que es lo más fácil y rápido de preparar. —Claro, vamos.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD