En la humedad de tu piel descubrí cuál fue mi error: creer que nunca nadie podría tocarnos. Y ahora estamos aquí, tú sin saber de mí y yo sin poder creer que nunca te perdí. Stuart Es increíble todo lo que ha cambiado, todavía no puedo creer que en menos de veinte minutos haya conseguido partirme la boca y me haya enviado incontables veces al suelo. Respondo sus golpes con fuerza, pero evitando lastimarla de verdad. Ella no se cansa de pedirme que deje de comportarme como un marica y que le demuestre mi verdadera fuerza, lo más probable es que no sea la primera vez que tiene una pelea de este tipo con Alexey. Me deja maravillado y frenético, si yo le contara esto a los chicos no me lo creerían; mi mujer me está pateando el culo de manera sorprendente y yo no puedo reaccionar del tod

