Capítulo 41. Regreso del pasado. Leandro se queda pensativo mientras se desviste para tomar una ducha. Las cosas están dando giros inesperados; si sus enemigos saben sus planes, entonces todo tendrá que cambiar. En estos momentos no confía ni en la suela de sus zapatos; se mantiene tranquilo sabiendo que Selín está con su familia y que allá nadie se atrevería a lastimarla. Además, Alma aún sigue cuidándola. * Tras noche sin poder descansar, Leandro descansa plácidamente, sin poder sacar de su mente esos sueños que inundan su mente, causando que en ocasiones desee llamarla o escribirle, aunque sabe que ella no quiere saber de él. —Señor, buenos días, quiero informar que el paquete ha sido entregado. —da aviso Perales. —¿Y ella? —Viene en camino, señor; estará aquí cuando

