Capítulo 27. Fiesta de cumpleaños. Leandro recibe un bolso con dinero, unos documentos y una caja con unas piezas de diamante rojos que mandó hacer. —Cómo lo ordenaste, Tania hizo todo para crear esa réplica que enviaste. —Gracias, nos vemos más tarde. Leandro va saliendo, cuando aparece Tania. —Hola, Leandrito, ¿te gustó lo que te hice? —Le da un corto beso en los labios, saludándolo de manera seductora. —Muy buen trabajo, espero que tu recompensa sea suficiente. —Siempre puedes recompensarme de la manera que tú y yo sabemos, yo encantada. ¡Bienvenido, jefe! Leandro la deja pasar; es una belleza, sin duda alguna un gran entretenimiento para sus visitas, sin embargo nada lo detiene para volver con Selin. Quien ha estado pensando muchas cosas desde que vio a la mu

