Capítulo 36. De vuelta. Leandro abre los ojos asustado, nota que está en el departamento de Eva, en su habitación, conectado a máquinas, enfoca a su lado un peso en su mano derecha, encontrando a Selín dormido con su mano entrelazada a la suya. Su corazón da un vuelco, se siente pesado, su cuerpo duele y sus ojos se cierran nuevamente sin poder evitar su cansancio, ante los médicos que le pusieron para calmarlo. * Al despertar, Selín lo besa como cada mañana, se despide de él y se marcha muy triste de verlo aún dormido. En estos días, apenas ha comido o descansado; además, su periodo ha llegado más fuerte y abundante que nunca. Se ha estado sintiendo muy mal, apenas se concentra en clases y en la empresa todo lo está haciendo Noham. Ella no tiene cabeza más que para dar y autoriz

