Capítulo 30. Malos entendidos. Noel se ríe, sabiendo que han venido a calmar la tensión que puede estar surgiendo entre él y Leandro, quien lo mira con ganas de volarle la cabeza, pero eso rompería el acuerdo entre familias; podría formarse una guerra en este mismo instante, por lo que Noel cede, ante la mirada de su madre, su padre y su tío, quien quiere aplastarlo como cucaracha por haber tocado lo del niño bonito de la familia. Selín se divierte con Bruno, que la hace reír; a ella se unen las chicas. Alma es una persona increíble, como su nombre lo dicta; cuando se lo propone, se vuelve el alma del momento. —Vamos, Alessandra, muévelo. Todos están bailando, Selín se divierte, hasta que lo siente aparecer. —Baila así para mí —le pide; ella lo mira fijamente, respira

