Capítulo 20. Juegos sexuales. Selín lo acomoda en la cama, donde ella se sube sobre él, causando que Leandro quiera tocarla, pero ella solo corresponde a sus besos, sujetando sus manos a la cama. —¿Me atas? —pregunta, incómodo. —También te ataré los pies. —¿Es una broma? —le dice mirándola desconcertado. —No, te dije, al aceptar, estás aceptando que haga lo que yo desee y tú no puedes decir que no. Te voy a explicar un poco: yo fui una sumisa, alguien que servía a un dominante o amo, la categoría más alta de todas. Existen varias facetas como Sádico, Daddy o Mommy; aquellos que se denominan papi o mami, les gusta que los traten así. A mí no me gusta ese rol; están Tarn y Dueño o Jinete, que son roles parecidos al dominio. Yo, en particular, juego a Dominante, Amo y Sumisa.

