Pov. Ashley. Donde hay leyes el corazón no manda. Los países que se guían por códigos tan marcados traen consigo ciertas situaciones que por ahí pueden ser completamente ajenas a lo que queremos. En mi lenguaje, mi cultura, cada uno hacía lo que sentía y parecía. Nos guiábamos por los sentimientos, nuestro corazón marcaba lo que queríamos hacer. Vivíamos en base nuestros sentimientos. Nos guiamos por ellos y ya. Ahora sabía que la vida era más que aquello que necesitábamos. No estaba segura de que aquello fuera para mí. Ni siquiera pensaba en seguir lo que me decían para poder ser feliz y estar con alguien. No funcionaba de esa manera, no me gustaba. — ¿Qué dijiste? Malik mantenía los ojos fijos en mi padre que parecía tan serio y seguro. Por alguna razón extraña aquello te dej

