PVO Kassandra. —¡No! ¡¿En serio hizo eso?! —chilla Ginny mientras da pequeños saltitos emocionada. Ya me imagino lo que debe estar pasando por su cabeza. Menos mal no le he contado los detalles de la ducha, ni del balcón. Ah, y mucho menos del avión. ¿Es normal hacerlo tantas veces y que te guste? O peor aún ¿desear repetirlo otra vez? —Bueno, solo porque era una sorpresa con entrega de tu hermano incluida, es que lo perdono por no incluirme en tu extraña boda.—Suspira, aunque enseguida parece recordar algo—Oye, ¿ya te tomaste la pastilla, verdad? —¿Pastilla? —pregunto confundida. Ella me da un pequeño golpecito en la frente que me hace jadear. —Eres doctora, Kassandra. ¿Y aun así no sabes lo que pasa después del sexo? Hago un puchero y bajo la cabeza. Por supuesto que lo sé, pe

