¿Lo entendió? —Quiere saber si Kassandra está soltera y si tiene alguna oportunidad con ella. —¡Eso! O bueno... casi. Esa sonrisita no me gusta nada. —Bueno, empezaré rompiéndole el corazón, profesor. Lo siento, pero mi amiga ya tiene dueño. —¿Sadrac? —voy directo al punto—. ¿Ese es el nombre de su novio? —¡Ay! ¿Cómo lo supo? Rayos. Entonces sí era verdad. Kassandra y mi primo eran pareja. Y estoy seguro de que Sadrac jamás se habría acercado a ella con esas intenciones si hubiese sabido quién era realmente. Eso solo significa una cosa. Sí se enamoró. Ella fue la mujer que logró descongelar su corazón. Y no sé porque eso no me gusta. —¿Puedes contarme todo lo que sepas? Me refiero a cómo se conocieron, lo que vivieron, cualquier detalle puede servir. —¿Qué? ¿Acaso no escuchó que

