CAT Cuando colgué la llamada que tuve con papá, volví a apoyar la espalda de la pared y me quedé así por algunos momentos. Quería cerrar los ojos y que al abrirlos, simplemente, me encontrara en mi cama y me diera cuenta de que todo había sido un mal sueño. En ese mismo momento, sentía envidia de esas películas donde todo lo malo que pasaba no era real, sino una ilusión del protagonista y al final podía volver a la realidad, donde todo estaba bien. Tristemente, ese no era mi caso. Tenía una realidad qué afrontar y en ella, una de las personas más importantes para mí estaba pasando por uno de los peores momentos de su vida. El miedo seguía ahí y no se iría hasta ver a Landon con mis propios ojos y que de sus labios saliera alguno de esos comentarios audaces suyos, o hasta quedarme prend

