El show de Avril Lavigne fue increíble e incluso lo fue aún más la docena de cervezas que bebimos en el after pequeño al que se nos permitió ingresar milagrosamente. Estaba muy feliz y eso sólo nos orilló a tomar más. Un gran error que nos llevo a una buenísima anecdota familiar. -¡Malor!- dije riendo como ebria enamorada mientras salíamos del lugar cuando mi hombre me levantó en sus hombros haciendome parecer ligera como una pluma cuando en realidad no lo era, digo, sí… Pequeña, pero picosa- ¡Ya bájame!- grité entre risas, todos los presentes compartían nuestro estado de euforia y en el estacionamiento muchos partían en sus autos, mientras otros parecían recién llegar. El ambiente estaba cargado de música rock, risas, humo de cigarrillos y voces atropelladas entre sí. Malor y yo nos detu

