-Tenías que ver su cara, cariño- dije con emoción a Malor, estabamos acostados en su cama, acababamos de tener sexo y aunque deseaba otra vez, él pidió un descanso. Y empezamos a charlar de lo que pasó con Al. -Me alegra que haya habido un avance sin necesidad de internarla, sé que es una chica lista y fuerte- él me sonrió y le devolví el gesto- Cariño, amo verte más relajada. -Oh, espera unos minutos y verás lo relajada que estaré- dije coquetamente en broma y lo oí reírse con ganas, mientras giraba sobre su cuerpo y buscaba mi boca para besarla para luego besar mi vientre, la bebé era muy cursi cuando sentía su voz y era gracioso ver cómo se movía mi panza cuando él se acercaba. -¿Sabes qué creo?- preguntó besando mi panza pero hablando hacía mi. -Dime -Creo que debería vender este

