Cuando las puertas del avión se cerraron e iniciaron el despegue me sentí aliviada como nunca antes, lo había logrado, por fin había puesto distancia. Solo en ese momento sentí que el peso abandonaba mi cuerpo, ¿cómo había sido capaz de cometer semejante locura? Por Dios estaba anonadada, aunque en realidad tenía una mezcla de sentimientos, que no sabía cómo escribir, estaba el miedo, angustia, felicidad y el éxtasis, no puedo creer que tan pocas horas estuve en una montaña rusa. Pasé la mejor noche de mi vida, cumplí mi sueño y fantasía más grande que tenía, esa era estar con un árabe, sé que muchos pensarán que estoy loca por hacer algo así, pero la realidad es que yo amo esa cultura, al igual que su idioma. Esa es la razón por la que por la que escogí esta capacitación y es que llevo 4

