Estaba yo en mi bufete de abogados, cuando, una mañana de jueves, recibí la llamada de un hombre, que me dijo que era empresario, tenía bastante dinero ahorrado, y quería invertir una parte, en alguna empresa más, que fuera rentable, o en bolsa, pero que buscaba a alguien que fuera experto en este tema para que le ayudara con las inversiones, así como con los temas fiscales, pues El Sistema le estaba asfixiando a impuestos, y buscaba un ingeniero financiero que le ayudara en su lucha contra “El Maligno” Este hombre, al que llamaremos, Pedro, me dijo que vivía en La Moraleja, Alcobendas, a las afueras de Madrid, una de las mejores zonas de esta bonita ciudad, Madrid, en una de las enormes mansiones que hay allí, y quería que fuera a verle a su casa a la mayor brevedad, para poder empezar

