Estaba solo en casa y había tenido una mañana de máxima excitación, a pesar de haberme corrido, seguía empalmado después de espiar a mi padre adoptivo cuando su guapisimo amigo le hacía una mamada espectacular. Al quedarme solo no pude evitar entrar en la habitación de mis padres a cotillear un poco. Vi la lencería sexy de mi madre, pero sobre todo mi curiosidad hizo que probase a chupar un consolador que tenían en el cajón mientras me masturbaba. Justo cuando estaba a punto de correrme oí que llegaba mi madre y salí corriendo pero me topé con ella en la puerta de la habitación chocándonos por las prisas. - Uy Dani, perdona, te he hecho daño? - se disculpó mi madre - no me imaginaba que estabas en mi habitación. - No no, sólo vine a buscar un calzoncillo que no encuentro y pensé que igua

