Tomó coraje, aferró esa v***a con una mano y empezó a chuparla de la forma en que ella había fantaseado hacerlo. Como si quisiera demostrarle a su amante que ella era una puta a la que le encantaba comer pijas… y tal vez, muy en el fondo, hubiera algo de eso dentro de Noelia; pero ella no quería pensar en eso. Se concentró tanto en la chupada que no se dio cuenta de que Sergio le estaba sujetando la cabeza y que en realidad la mayor parte del movimiento lo estaba provocando él. Una vez Noelia había escuchado a una de sus amigas decir: “Ese tipo me cogió la boca”, no sabía exactamente a qué se había referido su amiga… ahora lo comprendía. Noelia estaba ensimismada en la tarea de chuparle la pija a Sergio, y solo podía pensar en la culpa. Cuando la puerta del depósito se abrió, ella ni s

