Al momento, tras sentarse, los labios de su v****a hicieron contacto con el pene del chico, verificando el muchacho como los jugos de la v****a mojaban toda su tranca. Ella entonces, hizo algo que no esperaba Dani: comenzó a balancearse para delante y para detrás, utilizando el pene como raíl por donde se desplazaba los labios de su coñito. El muchacho estaba a mil. Momentos después La suerte sonrió a Dani. El entonces se levantó, blandiendo su tranca, la cual no ocultaba y le dijo: Quiero que "se levante y se siente sobre la mesa con las piernas abiertas". La mujer se extrañó de aquella petición. Pero excitada hizo lo que le pedía el muchacho. Se dio cuenta de que ahora su coño iba a quedar a disposición del muchacho por primera vez. Por ello le dijo: - quieres que me abra de piernas. "J

