En ese momento yo me quede mirándola y Raquel mirando de nuevo a su madre se lanzó a besarla. – Que le gusta, a mi primo, ver cómo me enrollo con mi madre – le susurro esta mientras manteniendo su frente apoyada en la de su madre tan solo separaba los labios de su cara. – Ten en cuenta que como hoy os pertenece a “vosotras” – susurro mi tía refiriéndose a Prisa y a ella – no ha venido Maina a darle su polvo mañanero – le susurro mi tía mientras su mano ascendía entre las piernas de su hija para llegar por debajo de su falda a tocar el coño de su hija. – ¿Me estas diciendo que nadie se ha follado a mi primo esta mañana? – le pregunto de manera retórica Raquel a su madre. Raquel mientras era masturbada por su madre se giró hacia mí y mientras veía como a su espalda su madre se despojaba de

