Capítulo 30 Un secreto inusual. Parte 1 Maia —No lo he olvidado, es casi imposible olvidar algo como eso. —Robert se acerca y me pasa la mano, obviamente rechazo aquel gesto. —Vaya, nos seas tan ruda, solo quiero ayudarte a ponerte de pie, pero si prefieres quedarte en la cama, adelante, pero Leonardo se puede molestar si su esposita demora en llegar a casa. —Yo misma me pongo de pie. —Por favor déjame ir, ya estoy de pie, y como te lo acabo de decir, no lo he olvidado. —Robert se acerca demasiado, queda a un metro de distancia, llevaba puesto un traje elegante en color azul, era casi n***o. —¿Entonces por qué accedes a algo tan patético como salir en los medios?... Ese beso fue tan falso como tus palabras. Mira, Maia, yo aprecio a Leonardo, aunque es difícil creerlo, por eso te dej

