Capítulo 20 Demasiado cerca Leonardo Pretendí sumergir mis recuerdos de la infancia en el sueño con la esperanza de que el descanso pudiera aportar claridad a mi confusa realidad, usualmente soy reacio a este tipo de emociones, pero inclusive derramé una maldita lágrima frente a una mujer, eso sin duda rompió cualquier tipo de límite. —Bien, iré a dormir. —La tomé de la mano y la sostuve con mucha fuerza. No quería que se alejara de mí; esos recuerdos de mi soledad se hicieron demasiado presentes. —Espera un rato, quiero una manta, la buscaré y no la encontraré —le dije adormilado. Maia me tomó del brazo para ayudarnos a ponerme de pie. —De acuerdo, entonces supongo que no puedes caminar si estás en este estado, aunque la cama está cerca —bostezó un par de veces. —Es probable —res

