La revuelta que había generado la supuesta invención de la cura en la aldea manejada por Odis era increíblemente fuerte, pues todos los allí presentes defendían que su guía era el mejor con el que se pudieron topar. A Jaden no le parecía una maravilla desde que descubrió por sí mismo el motivo por el cual había surgido dicho antivirus. Se sentía incluso un mentiroso, en parte un esclavo por haber sido casi obligado a participar en ello. No sabía en lo que se estaba metiendo cuando aceptó acompañar a los demás hombres en dicha campaña. Con lo que se toparon en los alrededores no fue precisamente con rosas y colores cálidos, cosa que tenía su mente un poco perturbada. Jamás había convivido con un grupo étnico, mucho menos uno extranjero que tuviera costumbres tan oscuras y violentas.

