Me quedé muy quieta por varios segundos sin poder creer lo que había acabado de pasar, ¿acaso las personas se pusieron de acuerdo para hacerme sentir como una mierda? Realmente ya me estaba hartando de la extraña bipolaridad de Draco, en un momento parecía tener mucha curiosidad por mí y al otro simplemente era indiferente y actuaba como si no me conociera. Llevé una mano a mi cabeza intentado calmar mi ansiedad hacia el rechazo, cuando de repente alguien me tocó el brazo, voltee encontrándome con Emma, tenía una deslumbrante sonrisa y un antifaz n***o que resaltaba sus ojos, su vestido color rojo de muchos volados le favorecía sus curvas, lucía bastante bien. —Mírate, estás deslumbrante —dijo Emma—, ¿nos tomamos fotos? Me encogí de hombros y afirmé con la cabeza tragándome las fuertes

